martes, 13 de julio de 2010

LA TIERRA Y EL UNIVERSO






"LOS PLANETAS"

Los planetas tienen diversos movimientos. Los más importantes son dos: el de rotación y el de translación.
Por el de rotación, giran sobre sí mismos alrededor del eje. Ésto determina la duración del día del planeta.
Por el de translación, describen órbitas en círculo alrededor del Sol. Cada órbita es el año del planeta.
Cada uno tarda un tiempo diferente para completarla. Cuanto más lejos, más tiempo. Giran casi en el mismo plano, excepto Plutón, que tiene la órbita más inclinada, excéntrica y alargada.

Forma y tamaño

Los planetas tienen forma casi esférica, como una pelota un poco aplanada por los polos. Los materiales compactos están en el núcleo. Los gases, si hay, forman una atmósfera sobre la superficie.
Mercurio, Venus, la Tierra, Marte y Plutón son planetas pequeños y rocosos, con densidad alta.
Tienen un movimiento de rotación lento, pocas lunas (o ninguna) y forma bastante redonda.
Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, los gigantes gaseosos, son enormes y ligeros, hechos de gas y hielo. Giran deprisa y tienen muchos satélites, más abultamiento ecuatorial y anillos.


Los planetas de acuerdo a su cercanía al Sol

Mercurio


Este es el planeta que se encuentra más cercano al Sol, lo que hace difícil observarlo, salvo dos horas después de la puesta del Sol o antes de su salida.
La órbita de este planeta alrededor del Sol es bastante curiosa, ya que está más inclinada respecto al plano de la eclíptica que el resto de los planetas. Mercurio está tan cerca del Sol que recibe seis veces más radiación solar que la que nos llega a nosotros. Su superficie, al igual que la de la Luna, está llena de cráteres, que también son producto del impacto de meteoritos de variados tamaños, desde la época de formación de los planetas. Estos cráteres se han conservado intactos desde aquellos años, únicamente porque Mercurio no posee atmósfera.

Venus

Venus es el planeta más cercano a la Tierra, y es por eso que muchas veces lo podemos apreciar en el cielo como una estrella muy luminosa. Es más, por su tamaño y distancia del Sol es muy parecido al nuestro; incluso durante muchos años se pensó que en él podría existir tanta vida como en la Tierra. Se ha comprobado que la temperatura de su superficie llega a los 460°C, producto de su atmósfera, que es muy densa. La luz del Sol puede atravesarla y calentar su superficie, pero el calor no es capaz de escapar a través de la atmósfera, quedando siempre atrapado. Esto es lo que denominamos efecto invernadero.
La superficie de este pequeño planeta no se ha podido observar claramente, ya que siempre a su alrededor hay una densa capa de nubes. Sin embargo, sabemos que tiene montañas más altas que el propio Monte Everest y posee grandes depresiones que hacen suponer que antiguamente hubo agua en él.

La Tierra

Por fin llegamos a nuestro planeta. Sabemos muy bien cómo es por dentro, pero nunca hemos podido verlo desde el espacio con nuestros propios ojos, salvo los astronautas cuando han ido a misiones en el espacio.
La Tierra es el único planeta que tiene agua en forma líquida, otorgándole un intenso color azul; también se encuentra en las nubes de la atmósfera, aunque en forma de cristales de hielo. Otra característica importante es su atmósfera que, a diferencia de Venus o Marte, tiene muy poco dióxido de carbono.
La corteza terrestre está dividida por placas empujadas por lentas corrientes, las que muchas veces se separan en un período determinado de tiempo y otras chocan entre sí, provocando grandes terremotos.
Como ya dijimos, la Tierra posee un satélite, la Luna.

Marte

La imagen nos muestra una vista de la superficie de Marte, obtenida de una de las tantas expediciones a este planeta.
Este es uno de los planetas más conocido por todos nosotros. No solo por su color rojo, sino también por la gran curiosidad que ha causado en todo el mundo, hasta donde se han enviado numerosas sondas espaciales que buscan estudiarlo. Además, siempre hemos creído que los extraterrestres vendrían de Marte. Simples suposiciones.
Se cree que en el pasado Marte era muy parecido a la Tierra y que en su superficie habrían existido corrientes de agua; sin embargo, hoy en día no se ha descubierto nada líquido, sólo algo de hielo.
Su atmósfera es muy tenue y está formada por dióxido de carbono. Constantemente, Marte es víctima de enormes tormentas de polvo que se producen con el cambio de estaciones. Su tamaño es aproximadamente la mitad de nuestra Tierra y su superficie es muy parecida a la de la Luna.

Júpiter

Este es el planeta más grande del Sistema Solar. Su tamaño es aproximadamente diez veces el tamaño de nuestro planeta y cuenta con un anillo. Posee una fuerza gravitatoria tan grande, que es capaz de afectar el movimiento del resto e incluso alejar cometas de sus órbitas.
Gran parte de él está formado por hidrógeno en estado líquido, salvo cerca de la superficie visible, donde la presión es menor y el hidrógeno se puede apreciar en forma de gas. Está cubierto de densas nubes en una atmósfera muy espesa que contiene aproximadamente un 88 por ciento de gas hidrógeno molecular y un 11 por ciento de gas helio. Su temperatura puede alcanzar los 123¼C bajo cero, por lo que la vida en él es imposible; pero mientras más se desciende hacia el interior de sus nubes, más se calienta, alcanzando temperaturas cinco veces más altas que en la Tierra.
Sus satélites son muy numerosos; se cree que tiene alrededor de 16. Destacan los cuatro mayores, que son: Ío, Europa, Ganimedes y Calisto, llamados galileanos por haber sido descubiertos por Galileo Galilei.

Saturno

Sin duda este es uno de los planetas más hermosos del Sistema Solar, por los enormes anillos que posee, contándose tres como los más importantes. Si bien aparece pequeño visto desde la Tierra, Saturno no difiere mucho del tamaño de nuestro planeta; lo que pasa es que está al doble de la distancia de Júpiter, lo que lo hace ver más pequeño.
Su característica principal es su baja densidad, ya que es el único planeta del Sistema Solar menos denso que el agua. Eso quiere decir que podríamos hacerlo flotar en una piscina si pudiéramos.
Saturno es el planeta que posee más satélites, con un total de 23, siendo el más grande Titán. Su atmósfera está formada por nitrógeno y metano, lo que normalmente hace que no veamos su superficie.
Sus anillos pueden observarse simplemente con un telescopio y están compuestos de millones de partículas de polvo y recubiertas de hielo.

Urano

Fue uno de los planetas descubiertos con la ayuda de un telescopio. Se caracteriza porque su eje de rotación está sobre el plano de su órbita alrededor del Sol, lo que hace que los polos apunten sucesivamente hacia el Sol. En cambio, el resto, tienen su eje más o menos perpendicular al plano de la eclíptica.
Además, Urano, al igual que Saturno, posee anillos. Hasta hace un tiempo se pensaba que sus satélites eran cinco, pero se han descubierto diez más. Su diámetro es casi cuatro veces el de la Tierra y su densidad oscila entre la de Júpiter y la de Saturno, y la de la Tierra y la Luna.
En su interior tendría la mitad de agua, un cuarto de metano y un cuarto de material rocoso y metálico, parecido a la Tierra. Sobre todo esto estaría su atmósfera.
Sus principales satélites son Oberón, Titania, Umbriel, Ariel y Miranda.

Neptuno

Neptuno fue descubierto en 1846. Es uno de los planetas más grandes y se caracteriza por su intenso color azul.

Este planeta fue descubierto a través de un telescopio en el año 1846 y ha sido el último visitado por una sonda interplanetaria. Posee cuatro anillos muy estrechos y ocho satélites, aunque se mencionan normalmente los dos más grandes: Nereida y Tritón. La atmósfera de Neptuno posee metano e hidrógeno y otros gases que aún no están identificados. Además, estaría rodeado por una capa de nubes, parecidas a la de Júpiter, Saturno y Urano.
La estructura interior de este planeta se parece mucho a la de Urano; es decir, tendría un núcleo rocoso varias veces superior al tamaño de la Tierra, rodeado por grandes capas de hielo.
Las imágenes que se han captado a través de sondas han permitido ver el color azulado de este planeta, producto del metano contenido en su atmósfera. Este planeta también posee anillos, que son completos y con ciertas partes más brillantes que otras.

Plutón

Este planeta fue descubierto en 1930 y desde ahí pasó a ser el noveno del Sistema Solar, aunque en la actualidad existen dudas sobre su condición de planeta. Es el único que no ha sido visitado por ninguna sonda, por lo que se conoce muy poco de él.
Su órbita está inclinada respecto a la de los demás planetas y es el más alejado del Sol. Además, es el más pequeño del Sistema Solar, casi del tamaño de la Luna.
Una de las características de Plutón es que atraviesa órbitas de otros planetas, como ya lo ha hecho varias veces trasladándose a la órbita de Neptuno, pudiendo incluso estar más cerca del Sol en determinadas ocasiones.
Su satélite se llama Caronte, que al ser descubierto se pensó que por tenerlo era planeta. Sin embargo, perfectamente podría ser un asteroide, ya que estos también los poseen. Está compuesto principalmente por hielo y gas metano.

TIERRRA Y UNIVERSO



Eclipses
Los eclipses son fenómenos astrológicos en los que el Sol y la Luna se oscurecen por un corto intervalo de tiempo. Son provocados por la posición del Sol, la Luna y la Tierra.

Eclipses de Sol y de Luna

Eclipses de Sol
Los eclipses de sol ocurren durante el día, siendo el Sol tapado por la Luna, fenómeno por el cual el sol no se ve y la Tierra se oscurece. Para que ocurra el Sol, la Luna y la Tierra deben estar en una misma línea del espacio. Va a ser la sombra de la luna la que va a oscurecer una región limitada de la Tierra.
Los eclipses de Sol pueden ser totales, parciales o anulares. En los totales se oscurece completamente el disco del Sol, en los parciales sólo una parte y en los anulares el disco lunar queda contenido dentro del disco solar viéndose un anillo brillante.
Los eclipses solares ocurren muy pocas veces, ya que el plano de la órbita de la Luna no coincide con la eclíptica.

Eclipses de luna
Los eclipses de Luna ocurren cuando el Sol, la Tierra y la Luna se encuentran en una misma línea del espacio. En este caso la sombra de la Tierra cubre la superficie de la Luna, que en la ocasión se encontrará en la fase de luna llena. El eclipse lunar será visto por todos los habitantes de la Tierra que es ese momento tengan a la Luna por sobre su horizonte.



Características y tipos de eclipses
El eclipse lunar se produce cuando la Luna pasa por el cono de sombra de la Tierra. Por eso la Luna pierde toda su luminosidad.
En el caso de la Tierra, la Luna y el Sol tenemos dos modalidades: eclipses de Sol, que consisten en el oscurecimiento del Sol visto desde la Tierra, debido a la sombra que la Luna proyecta sobre el; y eclipses de Luna, que son el oscurecimiento de la Luna vista desde la Tierra, debido que ésta se sitúa en la zona de sombra que proyecta la Tierra.

Si colocas una pelota entre la luz y la pared se observará sobre la pared una sombra circular intensa y otra mayor, pero más débil. De igual manera, la Luna y la Tierra proyectan en el espacio gigantescos conos de sombra producidos por la iluminación del Sol.

Cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, el cono de su sombra se proyecta sobre una zona de la Tierra, y las personas que habitan en esa zona quedan en la oscuridad, como si fuese de noche, porque la luna tapa al sol, es decir, la eclipsa. Este astro se ve como cubierto, que no es otra cosa sino la sombra de la luna. Esto es un eclipse de sol.

Del mismo modo, cuando la luna cruza el cono de sombra de la Tierra, desaparece a la vista de los habitantes del hemisferio no iluminado (noche) los cuales pueden presenciar, en su totalidad, el eclipse de luna.

El eclipse de Sol se produce solamente sobre una pequeña parte de la Tierra, porque la Luna, por su tamaño más pequeño, no oculta completamente al Sol para la totalidad de la Tierra.

Los eclipses de Luna pueden ser de dos tipos:
Totales y Parciales
Por su parte, los eclipses de Sol pueden ser de tres tipos:
Totales, Parciales y Anulares

El cono de sombra se divide en dos partes: umbra o sombra total, y penumbra o sombra parcial. Para las personas que se encuentran en la zona de la umbra, el eclipse será total, mientras que para las personas que se encuentran en la penumbra el eclipse será parcial. La faja de sombra o umbra es de 270 km. Y la penumbra alcanza hasta 6400 Kilometros de anchura. En un año puede haber un máximo de siete eclipses y un mínimo de dos.

ORGANISMOS, AMBIENTES Y SUS INTERACCIONES



" EL AEROSOL Y SUS EFECTOS "


Los aerosoles pueden influir sobre el clima de una manera doble. Pueden producir calentamiento al absorber radiación o pueden provocar enfriamiento al reflejar parte de la radiación que incide en la atmósfera.

En la atmósfera permanecen suspendidas sustancias muy distintas como partículas de polvo, polen, hollín (carbón), metales (plomo, cadmio), asbesto, sales, pequeñas gotas de ácido sulfúrico, dioxinas, pesticidas, etc. Se suele usar la palabra aerosol para referirse a los materiales muy pequeños, sólidos o líquidos. Partículas se suele llamar a los sólidos que forman parte del aerosol, mientras que se suele llamar polvo a la materia sólida de tamaño un poco mayor (de 20 micras o más). El polvo suele ser un problema de interés local, mientras que los aerosoles pueden ser transportados muy largas distancias.
Según su tamaño pueden permanecer suspendidas en la atmósfera desde uno o dos días, las de 10 micrómetros o más, hasta varios días o semanas, las más pequeñas. Algunas de estas partículas son especialmente tóxicas para los humanos y, en la práctica, los principales riesgos para la salud humana por la contaminación del aire provienen de este tipo de polución, especialmente abundante en las ciudades.

Aerosoles primarios

Los aerosoles emitidos a la atmósfera directamente desde la superficie del planeta proceden principalmente, de los volcanes, la superficie oceánica, los incendios forestales, polvo del suelo, origen biológico (polen, hongos y bacterias) y actividades humanas.

Aerosoles secundarios

Los aerosoles secundarios se forman en la atmósfera por diversas reacciones químicas que afectan a gases, otros aerosoles, humedad, etc. Suelen crecer rápidamente a partir de un núcleo inicial.
Entre los aerosoles secundarios más abundantes están los iones sulfato alrededor de la mitad de los cuales tienen su origen en emisiones producidas por la actividad humana. Otro componente importante de la fracción de aerosoles secundarios son los iones nitrato.
La mayor parte de los aerosoles emitidos por la actividad humana se forman en el hemisferio Norte y como no se expanden por toda la atmósfera tan rápido como los gases, sobre todo porque su tiempo de permanencia medio en la atmósfera no suele ser mayor de tres días, tienden a permanecer cerca de sus lugares de producción.

Impacto sobre el clima

Los aerosoles pueden influir sobre el clima de una manera doble. Pueden producir calentamiento al absorber radiación o pueden provocar enfriamiento al reflejar parte de la radiación que incide en la atmósfera. Por este motivo, no está totalmente clara la influencia de los aerosoles en las distintas circunstancias atmosféricas. Probablemente contribuyen al calentamiento en las áreas urbanas y siempre contribuyen al enfriamiento cuando están en la alta atmósfera porque reflejan la radiación disminuyendo la que llega a la superficie.

Clorofluorocarbonos

Los principales agentes de destrucción del ozono estratosférico, son mayormente el cloro (clorofluorocarbonos CFC) y el bromo libres, que reaccionan negativamente con ese gas.
Los CFC son una familia de gases que se emplean en múltiples aplicaciones, siendo las principales la industria de la refrigeración y de propelentes de aerosoles. Están también presentes en aislantes térmicos.
Los CFC poseen una capacidad de supervivencia en la atmósfera, de 50 a 100 años. Con el correr de los años alcanzan la estratosfera donde son disociados por la radiación ultravioleta, liberando el cloro de su composición y dando comienzo al proceso de destrucción del ozono.
Hoy se ha demostrado que la aparición del agujero de ozono, a comienzos de la primavera austral, sobre la Antártida está relacionado con la fotoquímica de los Clorofluorocarbonos (CFCs), componentes químicos presentes en diversos productos comerciales como el freón, aerosoles, pinturas, etc.
Los envases de los aerosoles están hechos con mezcla de materiales imposibles de reciclar y rellenar, siendo, por tanto, envases poco económicos. El peligro de los clorofluorocarbonos (CFC's) es conocido gracias a la presión que los ecologistas han ejercido sobre los fabricantes para que dejen de fabricar los gases CFC's que destruyen la capa de ozono.
Cuando en los años cuarenta aparecieron los primeros aerosoles, fueron acogidos como un invento maravilloso, de tal manera que hasta se intentó vender whisky en aerosol. En 1987, en el Reino Unido se fabricaban 800 millones al año, con un 80% de contenido de CFC. Aunque, en la actualidad, la mayoría no contienen CFC, la mejor alternativa son los envases de plástico PET,que son reciclables y rellenables y que ahora se están probando en el Reino Unido. Esto se podría combinar con los pulverizadores y fomentar así una alternativa segura para la mayoría de los usos comerciales.


ORGANISMOS, AMBIENTES Y SUS INTERACCIONES





"RECURSOS ENERGÉTICOS MUNDIALES"



Los recursos energéticos son el conjunto de medios con los que los países del mundo intentan cubrir sus necesidades de energía (vida cotidiana de la población, funcionamiento de las industrias, etc.).

La energía constituye el sustento de toda economía y es el motor innegable que mueve gran parte de las actividades humanas, con mayor fuerza desde la Revolución Industrial.

Si bien en las últimas décadas se han desarrollado programas que buscan reemplazar paulatinamente las energías no renovables por otras de vida ilimitada, la mayoría de los países depende, en gran parte, de dos fuentes: el gas natural y el petróleo.


Gas natural

El gas natural es una de las energías más utilizadas a nivel mundial, ya que representa casi la cuarta parte del consumo energético planetario, y sus principales usos están orientados a la generación de electricidad, como combustible para algunos vehículos, uso doméstico e industrial. Si bien su origen es fósil, al igual que el petróleo, es considerado una fuente energética limpia y segura.

Los principales yacimientos de este combustible están localizados en Medio Oriente (acaparando casi el 40% del total mundial), en Rusia y en otros países europeos, pero es posible encontrarlos en todos los continentes. Además, según estimaciones realizadas, los recursos existentes alcanzarían para 60 o 70 años más (al ritmo de producción y consumo actual) y, además, se cuenta con la certeza de que hay algunos depósitos gasíferos aún no explotados.

Petróleo

El petróleo es otra de las fuentes energéticas que movilizan el mundo. Si bien su utilización es bastante cuestionada desde el punto de vista ambiental (los gases que emite hacia la atmósfera son dañinos), a partir del siglo XX el petróleo adquirió una importancia inusitada. La masificación de las industrias, la aparición del automóvil como medio de transporte y hasta su utilización como combustible en aviones lo posicionaron como una delas fuentes energéticas vitales para el desarrollo económico de cualquier nación.

Se ha previsto que la demanda de petróleo, de aquí a 2025, crecerá a un ritmo de casi 2% anual, pasando de 80 a 118 millones de barriles diarios.

Esto es un gran desafío no sólo para aquellos países que son grandes productores, sino también para aquellos que en menor escala también generan el vital recurso.

ESTRUCTURAS Y FUNCIÓN DE LOS SERES VIVOS


" LOS CROMOSOMAS "



¿Qué son los cromosomas?

Los cromosomas son estructuras con forma de bastón que llevan el material genético y se encuentran ubicados en el núcleo de las células.

Están formados por ADN, ARN y proteínas.
Su esqueleto tiene dos partes, llamadas cromátidas, que están unidas por un centrómero.
Este último es fundamental para asegurar la correcta distribución de los cromosomas duplicados en las células hijas durante las divisiones celulares. En sus extremos están los llamados telómeros, que se encargan de impedir que las terminaciones se enreden y adhieran unos con otros. Además, ayudan a que los cromosomas semejantes se emparejen y entrecrucen durante la meiosis.




En los humanos, cada célula contiene 46 cromosomas dispuestos en 23 pares. Las únicas excepciones son las células sexuales (espermatozoide y óvulo) que contienen 23 cromosomas, pero que al fecundarse crean una célula con una dotación completa de cromosomas, es decir, 46.
De los 23 cromosomas, los primeros 22 se denominan autosomas o autosómicos, y al par 23 -los cromosomas sexuales- se les conoce como gonosomas o heterocromosomas (X e Y). Estos últimos difieren del resto, ya que no siempre son idénticos. La mujer posee dos cromosomas X idénticos y el hombre, un cromosoma X y un cromosomaY, que es más pequeño.


ESTRUCTURAS Y FUNCIÓN DE LOS SERES VIVOS




" EL ADN "

El ADN es el que contiene el mensaje genético para toda la función y organización celular. Es, en definitiva, la molécula que controla todos los procesos vitales para los seres vivos, además de ser el principal constituyente de los cromosomas celulares.

Material genético de todos los organismos celulares y casi todos los virus. El ADN lleva la información necesaria para dirigir la síntesis de proteínas y la replicación. Se llama síntesis de proteínas a la producción de las proteínas que necesita la célula o el virus para realizar sus actividades y desarrollarse. La replicación es el conjunto de reacciones por medio de las cuales el ADN se copia a sí mismo cada vez que una célula o un virus se reproduce y transmite a la descendencia la información que contiene. En casi todos los organismos celulares el ADN está organizado en forma de cromosomas, situados en el núcleo de la célula.


Estructura

Cada molécula de ADN está constituida por dos cadenas o bandas formadas por un elevado número de compuestos químicos llamados nucleótidos. Estas cadenas forman una especie de escalera retorcida que se llama doble hélice. Cada nucleótido está formado por tres unidades: una molécula de azúcar llamada desoxirribosa, un grupo fosfato y uno de cuatro posibles compuestos nitrogenados llamados bases: adenina (abreviada como A), guanina (G), timina (T) y citosina (C). La molécula de desoxirribosa ocupa el centro del nucleótido y está flanqueada por un grupo fosfato a un lado y una base al otro. El grupo fosfato está a su vez unido a la desoxirribosa del nucleótido adyacente de la cadena. Estas subunidades enlazadas desoxirribosa-fosfato forman los lados de la escalera; las bases están enfrentadas por parejas, mirando hacia el interior, y forman los travesaños.

Los nucleótidos de cada una de las dos cadenas que forman el ADN establecen una asociación específica con los correspondientes de la otra cadena. Debido a la afinidad química entre las bases, los nucleótidos que contienen adenina se acoplan siempre con los que contienen timina, y los que contienen citosina con los que contienen guanina. Las bases complementarias se unen entre sí por enlaces químicos débiles llamados enlaces de hidrógeno.
En 1953, el bioquímico estadounidense James Watson y el biofísico británico Francis Crick publicaron la primera descripción de la estructura del ADN. Su modelo adquirió tal importancia para comprender la síntesis proteica, la replicación del ADN y las mutaciones, que los científicos obtuvieron en 1962 el Premio Nobel de Medicina por su trabajo.

Síntesis proteica


El ADN incorpora las instrucciones de producción de proteínas. Una proteína es un compuesto formado por moléculas pequeñas llamadas aminoácidos, que determinan su estructura y función. La secuencia de aminoácidos está a su vez determinada por la secuencia de bases de los nucleótidos del ADN. Cada secuencia de tres bases, llamada triplete, constituye una palabra del código genético o codón, que especifica un aminoácido determinado. Así, el triplete GAC (guanina, adenina, citosina) es el codón correspondiente al aminoácido leucina, mientras que el CAG (citosina, adenina, guanina) corresponde al aminoácido valina. Por tanto, una proteína formada por 100 aminoácidos queda codificada por un segmento de 300 nucleótidos de ADN. De las dos cadenas de polinucleótidos que forman una molécula de ADN, sólo una, llamada paralela, contiene la información necesaria para la producción de una secuencia de aminoácidos determinada. La otra, llamada antiparalela, ayuda a la replicación.

La síntesis proteica comienza con la separación de la molécula de ADN en sus dos hebras. En un proceso llamado transcripción, una parte de la hebra paralela actúa como plantilla para formar una nueva cadena que se llama ARN mensajero o ARNm (véase Ácido ribonucleico). El ARNm sale del núcleo celular y se acopla a los ribosomas, unas estructuras celulares especializadas que actúan como centro de síntesis de proteínas. Los aminoácidos son transportados hasta los ribosomas por otro tipo de ARN llamado de transferencia (ARNt). Se inicia un fenómeno llamado traducción que consiste en el enlace de los aminoácidos en una secuencia determinada por el ARNm para formar una molécula de proteína.

Un gen es una secuencia de nucleótidos de ADN que especifica el orden de aminoácidos de una proteína por medio de una molécula intermediaria de ARNm. La sustitución de un nucleótido de ADN por otro que contiene una base distinta hace que todas las células o virus descendientes contengan esa misma secuencia de bases alterada. Como resultado de la sustitución, también puede cambiar la secuencia de aminoácidos de la proteína resultante. Esta alteración de una molécula de ADN se llama mutación. Casi todas las mutaciones son resultado de errores durante el proceso de replicación. La exposición de una célula o un virus a las radiaciones o a determinados compuestos químicos aumenta la probabilidad de sufrir mutaciones.

Replicación


En casi todos los organismos celulares, la replicación de las moléculas de ADN tiene lugar en el núcleo, justo antes de la división celular. Empieza con la separación de las dos cadenas de polinucleótidos, cada una de las cuales actúa a continuación como plantilla para el montaje de una nueva cadena complementaria. A medida que la cadena original se abre, cada uno de los nucleótidos de las dos cadenas resultantes atrae a otro nucleótido complementario previamente formado por la célula. Los nucleótidos se unen entre sí mediante enlaces de hidrógeno para formar los travesaños de una nueva molécula de ADN. A medida que los nucleótidos complementarios van encajando en su lugar, una enzima llamada ADN polimerasa los une enlazando el grupo fosfato de uno con la molécula de azúcar del siguiente, para así construir la hebra lateral de la nueva molécula de ADN. Este proceso continúa hasta que se ha formado una nueva cadena de polinucleótidos a lo largo de la antigua; se reconstruye así un nueva molécula con estructura de doble hélice.